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Blog de STEPIEN Y BARNO – publicación digital sobre arquitectura
11 Comentarios

ALVAR O ALVAR, LUGARES COMUNES.

 

PORTADA TESINA ALVAR O ALVAR PORTADA stepienybarno 350

 

Mañana a estas horas, media mitad de stepienybarno, ya habrá pasado la primera meta volante con destino al doctorado. De momento, lo que se avecina es un alto en el camino, un rellano para coger fuerzas y mirar hacia el futuro con decisión. Por ello, queríamos aprovechar la ocasión para contaros cómo hemos vivido esta curiosa etapa de investigación.

 

En este caso teclea la mitad navarra de Stepienybarno, y en breve será la mitad polaca quien se pondrá manos a la obra para contaros su visión sobre su proyecto de investigación.

Hacer un doctorado es toda una aventura. Nos metimos en ella con más desconocimiento que otra cosa, y conforme han ido avanzando los meses hemos ido  pillando por donde van los tiros. Todo es muy académico y racional, pero lo que ha nosotros más nos ha interesado (por lo menos, hasta ahora) es otro aspecto de carácter más vivencial.

 

Allá por segundo año de carrera, tengo el recuerdo de haberme enamorado de la arquitectura de Alvar Aalto, como si de un amor a primera vista se tratara. Todo eran intuiciones, que desataban en mí una excitación fuera de lo normal. Algunos, a esto les llaman obsesiones, pero creo que tenía más que ver con el mundo de las pasiones que otra cosa. Durante esta etapa, creo que se pude decir que salíamos juntos. Aunque, por otro lado, se fehacientemente que me la pegaba con otros estudiantes, e incluso con más de un arquitecto ya madurito, pero yo hacía como que no me enteraba. Es lo que tiene el amor ciego.

 

Pero pasada esa primera etapa de atontamiento/enamoramiento, necesité poner palabras a lo que me estaba sucediendo.  Verbalizar las intuiciones no es siempre una tarea fácil. Pero un buen día cayó en mis manos un magnífico libro de Antón Capitel (éste también debía haber tenido su gran romance con el finlandés!) en el que se ponían palabras, de manera muy seria y rigurosa, a todas mis alocadas e irracionales intuiciones. Así que ¡eureka!, mi relación con Aalto, por fin, se consolidó como un compromiso realmente serio. Había conseguido racionalizar nuestra aventura.

Aunque tengo que reconocer que yo también tuve algún escarceo. Fisac, Coderch y algún otro grande de la época me sedujeron ¡y de que manera!!. Pero bueno, sus innegables encantos no fueron tan eficaces como los vientos nórdicos que embriagaban mi corazón.

 

También me gustaría recalcar que lo nuestro era una relación a distancia. De las de antes, sin interné que lo pone ahora todo muy fácil!. Por ello, una vez terminada la carrera me dirigí, presto y decidido a su Finlandia natal. Y efectivamente esas intuiciones (que gracias a Capitel se habían convertido en precisos razonamientos), por fin, se convirtieron en sensaciones y emociones de primer nivel. ¡Nuestro amor ya era para siempre! Pero cuando creía que sería el único arquitecto en mi vida, el único por quien mi corazón siempre palpitaría sin control. ¡Apareció un nuevo pretendiente!. ¡Qué vida tan dura la del amor a la arquitectura!

 

Se trataba de Álvaro Siza. El portugués llegó sin avisar. Es más mediterráneo y se nota, directo al grano, sin coqueteos ni flirteos previos.  Un día pasaba por allí y se apoderó de mí como si la vida le fuera en ello. Yo ni quería, ni dejaba de querer, pero claro, estaba enamorado de otro. ¿Qué podía hacer?

Me encontraba en medio de  un gran dilema. Por un lado, ya había tenido mi contacto carnal con Aalto y le había declarado mi amor eterno. Mientras que, por otro lado, esas mismas emociones se habían puesto de manifiesto en Santiago de Compostela, Cornellá, Alicante, y varias ciudades portuguesas. Así que, como pueden imaginar, mantuve un amor a dos bandas. Un amor casi en secreto. Tenía miedo de que se molestasen si se enteraban, y perderles para siempre.

 

Hasta que decidí poner punto y final a todo aquello. No soy bueno guardando secretos, y por mi propia naturaleza sufro mucho con tanta tensión, Por ello, ni corto ni perezoso, les propuse hacer un trío. Oigan, cada uno tiene sus debilidades, y ¡de perdidos al río!

Sorprendentemente la cosa funcionó! Qué gran alegría y que inmenso descanso supuso. Pero claro, llegó el momento de enfrentarme a la tesina, y me parecía oportuno realizarla sobre mis dos grandes amores arquitectónicos. Por ello, me puse a intentar racionalizar todas estas emociones que durante varios años se habían ido multiplicando con mi interacción con los dos Alvaros.

 

Pero antes de terminar esta confesión, todavía me queda otro secreto que poner encima de la mesa. En realidad no era un trío de lo que se trataba, sino  de un auténtico intercambio de parejas! Ya que  en toda esta historia, finalmente, he de reconocer que Agnieszka, la mitad femenina de Stepienybarno, fue desde el principio una más de este curioso grupo.

Así que esta es la verdad de mi proyecto de investigación. Y mañana tengo que explicar cómo ha sido toda esta aventura.  ¿Creen ustedes que mañana me atreveré a contar al tribunal la verdad y nada más que la verdad?

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11 COMENTARIOS
  1. Susana

    Enhorabuena Lorenzo!
    Da gusto verte disfrutar con lo que haces. Sirves de inspiración!

  2. StepienyBarno

    Bien, bien, bandid@s. Ya veo que uno no se puede fiar de nadie!! Al final, parece que nuestros protagonistas han sido los grandes novios de quienes hemos sido picados este bichillo llamado arquitectura!

    Muchísimas gracias a todos por lo ánimos y por los comentarios. La defensa fue superada con éxito a pesar de que una defensa tan poco ortodoxa no es lo más apropiado para un tribunal que esta esperando una intervención más académica! Ahora, a dejar reposar todo lo aprendido, y a ver por donde se enfoca la tesis doctoral!

    De todas formas, no nos faltaran ocasiones de conversar sobre el tema en futuras entradas en las que seguro que se nos “colarán los alvaros” sí o sí.

  3. Cris

    Hay lugares comunes y enamoramientos múltiples. Así somos los seres humanos, partiendo en cachitos nuestro corazón. Tú te enamoraste de Alvar y yo de Aino, aunque nunca acabé mi tésis… algún día tal vez lo haga. Leyéndo-te rememoro momentos cercanos a la Villa Maires, a la que nunca fui, o al Sanatorio de Paimio. Seguro que habrás salido airoso de tu aventura de hoy. Un saludo afectuoso

  4. Brunelegqui

    ¡Otro apasionado de Siza y Aalto espera ver pronto publicadas esas reflexiones!

    Enhorabuena, Lorenzo 😉

  5. Ricardo

    Buenísimo el relato! Gran manera de abordar y de resumir esta secreta historia de amor.
    Debo confesar que también tuve a Aalto en mente durante segundo año y con gran intensidad, y de vez en cuando ahora, pero casi más como un encuentro entre viejos conocidos, y nunca deja de sorprenderme. Siza es otro de los grandes, menos racional de lo que muchos piensan, porque, aunque prime el blanco en su obra, no hay que dejar de mirar sus guiños (que son muchos si miras con atención).

    Suerte en la exposición y ¿defensa? de esta primera parada hacia el doctorado. Me gusta eso de que habéis preparado la defensa de forma poco académica, a ver si en un futura actualización lo explicáis mejor!

    Es más, simplemente con releer el postesto me atrevo a decir que estoy ansioso por saber más. jaja!

  6. Alvaro Perez Rey

    Con vuestro permiso y por la pequeña parte que me toca os comento que próximo a celebrarse el Big-Bang, cuando empecé aparejador (nunca arquitecto tecnico) mis aitas, un poco despistados, me regalaron el librito paperback de Aalto, mi primer libro de arquitectura, y gracias a ese libro en cuanto acabé me matriculé en arquitectura, y por eso no curro en ninguna de esas constructoras al uso que estan despidiendo aparejadores por docenas ni en ningun oscuro negociado institucional.
    Siempre he estado con Alvar Aalto y después tambien con Alvaro Siza al que durante un tiempo consideré su sucesor (hoy no sé si me atrevería ?¿) así que me identifico mucho en la experiencia de Lorenzo con los Alvaros.
    Si quieres oir algun puntillo de vista mío sobre el tema, no dudes en hacermelo saber .
    Suerte con la tesis.

    Otro Alvaro más, jajaja

  7. Miguel

    Que forma tan interesante de abordar una tesis Lorenzo, así dan ganas de iniciar una investigación propia. Seguro que esa presentación “poco académica” está genial; lo suyo sería poder verla..jeje. (bueno, confensar también, que como buen arquitecto de la escuela de Granada, yo también he tenido mis escarceos con Siza, lo siento,jajaja), Seguro que este trío tiene un buen resultado, que parece será una publicación, no? Ánimo, suerte y un saludo.

  8. StepienyBarno

    Gracias chicos por los comentarios!

    Creo, Daniel, que el entusiasmo no es algo que influya demasiado en el mundo de la investigación. De hecho, es lo que no nos termina de cuadrar de las tesis y tesinas, que es todo demasiado científico. Pero bueno, ya te contaremos, porque la defensa la hemos preparado de manera bastante poco “académica”!
    Respecto al gazapo, hemos llegado a la conclusión que el corrector de word, es mucho mejor que nosotros Qué grande una “alavanza” a nuestros alvaros. Sí, sí, es justo esto la tesina!
    Respecto a su publicación. Ya os contaremos, pues es cierto, que ya tenemos algún plan para ello!

    Respecto a Álvaro (hasta el nombre tienes de ellos, maldito! jaja), ya te voy a dar yo a ti.
    Ya me pareció algo raro cuando te conocimos en persona. jaja. Eras tú uno de esos amantes con quien me la pegaba el Álvaro finlandés!! Lo que más duele no es eso, sino que tu también te ibas con ellos a tomar el te a Boa, y seguro que luego os pegabais un chapuzón en esas maravillosas piscinas que parecen estar surgiendo de las mismas entrañas de la tierra!!

  9. Alvaro

    He de confesarlo:

    Yo era uno de los otros estudiantes… aunque respecto al portugués, reconozco que me gustaba más cuando (él) era más joven… en un pequeño restaurante a orillas del atlántico, una tarde de julio… en fin, te puedes imaginar.

    Mucho ánimo para la defensa de este amor irracional!

  10. CCAD – Daniel Moyano

    Si la tesina la has escrito con la mitad de la pasión que desprenden estas líneas, estoy seguro de que no te va a hacer falta mucho para meterte al tribunal en el bolsillo.
    Uno puede estar más o menos de acuerdo con otro cuando se habla de cualquier tema, pero cuando hay auténtica pasión en lo que el otro hace, dice, y vive, yo sólo escucho, y leo, y trato de aprender.

    ¿Cuándo la publicas para que la podamos leer todos?

    Un abrazo!

    Daniel

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