
Después del intenso debate que se produjo en la entrada del lunes pasado, hoy hemos decidido seguir escudriñando las estrechas relaciones que se dan entre estilo, lenguaje y forma en la arquitectura. Para ello recurriremos a una visión un poco más personal de la jugada, y a partir de ahí ojalá que os animéis a seguir contado como lo veis vosotros.
Es importante tener claro, dónde puedes aprender más y con mayor intensidad. Durante los años que llevamos con el estudio, siempre hemos tenido la sensación de haber disfrutado y de haber hecho cada proyecto con mucho entusiasmo y pasión. En nuestros proyectos nos hemos cansado de decir que lo que intentábamos plantear estaba totalmente alejado de cualquier formalismo, que de alguna forma no usábamos lenguaje en nuestras propuestas, y que el resultado formal del proyecto era consecuencia directa del fondo del mismo. En más de una ocasión hemos rescatado las palabras de Asplund; “se olvida que es más importante seguir el estilo del lugar que el estilo del tiempo”.
Más de una encendida conversación hemos mantenido con amigos y compañeros, intentado analizar la obra de Álvaro Siza. Por un lado, se defendía que el arquitecto luso era presa de su propio lenguaje y en consecuencia se le podía tildar de formalista y por otro, se defendía la postura de que, muy por el contrario, era un arquitecto extremadamente respetuoso con el programa, con el lugar (tanto físico como cultural) y que sus propuestas estaban tan atadas y enraizadas al entorno que poco margen tenía para que la forma tuviese preferencia sobre el fondo. Nosotros defendiamos la segunda opción. Pero estar de acuerdo con la primera posibilidad también es tentador ante la belleza plástica de todos los edificios de Siza. Es cierto que un edificio de Siza, es un “Siza”, y se reconoce a la legua. Así que la cuestión, en cierta manera, no deja de ser peliaguda.
Por otro lado, tenemos claro que nuestros intereses están encaminados hacia una arquitectura donde sea infinitamente más importante el fondo que la forma. Pero con el paso de estos años, vemos que nuestras propuestas, proyectos y edificios, tienen un cierto aire que los identifica. Seguramente este hilo conductor va más allá del concepto, del fondo del proyecto. Ese “algo” que los une, que además de poder tener que ver con ciertos intereses conceptuales comunes, hemos de reconocer que también guarda relación con unos lenguajes que poco a poco hemos ido integrando. Quizás y sólo quizás, nos hayamos dejado llevar también nosotros por cierta atracción formal.
Nos tranquiliza saber que en el mismo barco que nosotros navegan unos cuantos más, y que con un poco de suerte no sea tan terrible tener ciertas debilidades hacia un cierto lenguaje. Entendemos que viene a poner un plus de rigor y belleza en los proyectos.
Y para acabar unas bonitas líneas de Azorin que parecen venir bastante a cuento: “¿Que cómo ha de ser el estilo? Pues el estilo… Mirad la blancura de esa nieve de las montañas, tan suave, tan nítida; mirad la transparencia del agua de este regato de la montaña, tan límpida, tan diáfana. El estilo es eso: el estilo no es nada. El estilo es escribir de tal modo que quien lea piense: “Esto no es nada.” Que piense: “Esto lo hago yo.” Y que, sin embargo, no pueda hacer eso tan sencillo ‑quien así lo crea‑, y que eso que no es nada sea lo más difícil, lo más trabajoso, lo más complicado.”




Reciclaje de eucaliptos. Suelo para un museo
Si os gustó la presentación de la joven arquitecta Carmen Moreno, seguro que os interesa la entrevista que tuvimos la suerte de realizarle en exclusiva durante nuestra visita por tierras andaluzas, junto con nuestro compañero y amigo José Manuel Etayo.
Fotografía de Stepienybarno
Hoy tenemos la suerte de presentaros a Carmen Moreno, quien a pesar de su juventud ya lleva labrado un interesante camino en este intenso mundo de la arquitectura. Desde sus comienzos combina su actividad en solitario con sus colaboraciones con el arquitecto Juan Domingo Santos. Seguro que muchos de vosotros ya la conocíais, pero para quien todavía no había tenido la oportunidad, os animamos a continuar leyendo esta entrada.
Hoy, “rescatamos” parte de la entrevista que hicimos en su día a José Fariña. En ella abordábamos el tema del urbanismo, la sostenibilidad y la enseñanza en arquitectura. Las dos primeras partes salieron publicadas el pasado martes en La Ciudad Viva, y hoy os dejamos con el tercio restante en el que Fariña nos contaba parte de su experiencia en el mundo docente.
RESTAURANTE DE SANTA BÁRBARA EN URRETXU
Hoy tenemos la suerte de publicar la entrevista que hicimos al estudio gipuzkoano de arquitectura TOKI, formado por Amaia Casado e Ibon Salaberria. Como os comentábamos en la presentación de ayer, a pesar de su juventud, es un estudio con las ideas muy claras, totalmente volcados en el mundo de la enseñanza y construyendo una arquitectura cargada de coherencia y sentido común.
Un placer inmenso nos produce presentaros a TOKI ARKITEKTURAK. Muchos de vosotros ya los conoceréis, pero para los que todavía no habéis oído hablar de ellos, comentaros que estamos ante un estudio muy joven, que combina su vocación docente (ambos son profesores en la escuela de arquitectura de San Sebastián) con la redacción de intensos [...]
Hoy es presentamos la entrevista que tuvimos el placer de realizar a la arquitecta Elisa Valero en nuestra visita a Granada. Ayer os presentábamos a nuestra protagonista y como veréis a continuación no exagerábamos con nuestras palabras. En esta ocasión la entrevista la hemos realizado junto a nuestro compañero y amigo José Manuel Etayo, al que agradecemos infinitamente su colaboración.
Hoy os presentamos a una arquitecta que pese a su juventud ha irrumpido en el panorama arquitectónico nacional con una fuerza inusitada. Parece que esta chica lo tiene todo, puede presumir (aunque no lo hace) de un expediente académico de quitar el hipo, es una enamorada de la enseñanza, ha construido edificios de una gran delicadeza y ha escrito seis libros de un nivel altísimo.
Ephemeral Structures Competition - Grecia, 2002
Hoy os presentamos la entrevista que realizamos a Carles Muro. Como comentábamos ayer, solo podemos tener palabras de agradecimiento por el trato tan exquisito que nos dispensó en nuestra visita a su estudio de Barcelona. Con él terminamos este 2009, en el que para stepienybarno ha sido un placer poder ir publicando esta saga de entrevistas que hemos haciendo a los arquitectos que nos han ido interesando de manera especial durante este tiempo. ¡Feliz año para todos!
Para terminar el año a lo grande, os queremos presentar un arquitecto de los pies a la cabeza. Una de esas personas que va por la vida sin hacer más ruido del necesario. Parece tener el don de la palabra precisa en el momento justo. Carles Muro, es un ejemplo de arquitecto serio, sensible y respetuoso. Para nosotros ha sido un placer enorme, el que haya tenido la gentileza de atendernos en su estudio de Barcelona y haberle podido hacer la entrevista en exclusiva para stepienybarno.
Si os gustó la primera parte de la entrevista que en exclusiva publicamos ayer, no os perdáis esta segunda entrega donde Fernando y Pablo terminan de posicionarse dentro del mundo de la arquitectura. Entraremos de lleno en cuáles son los temas que más les interesan a la hora de proyectar y como ven temas tan conflictivos como es el mundo de los concursos, donde ellos siguen adelante sin perder la esperanza.
CASA OS - fotografía realizada por José Hevia
Hoy os presentamos la primera parte de la entrevista en exclusiva que mantuvimos con este jovencísimo y prometedor estudio de arquitectura que os presentábamos ayer. FRPO (FRPO NOLASTER) son RODRÍGUEZ & ORIOL ARQUITECTOS, y en esta primera entrega nos cuentan como llegaron a constituirse y cómo se organizan para tener tan buenos resultados.














La verdad es que el matiz que pone encima de la mesa brijuni, es bien interesante. Quizás lo que hace que algo sea de su tiempo, y no una reacción a algo, es el concepto de belleza. Y esta idea está íntimamente ligada con la intuición. Como bien apunta jorge, Zumthor profundiza sobre estos entresijos, ¡y de que manera! En el post del lunes intentaremos rescatar estas cuestiones!
Para quienes no han leido el libro Atmosferas de Peter Zumthor. Un referente para este agitado debate. En el, el arquitecto Suizo despues de exponer uno a uno sus intereses, pautas o reflexiones a la hora de proyectar o diseñar (el entorno, el sonido, la temperatura, los materiales, las cosas, la luz, etc), por último habla de la forma, consecuencia de sus concretas busquedas, que, cuando no es bella, motiva al arquitecto a comenzar de nuevo el proceso.
Sí, sí, está muy bien lo que decís, y son muy buenas las anotaciones de Asplund y Azorín, qué bien traidas, estando tan distantes, ¿no? Pero no sé si el nuevo empirismo, en realidad, aunque pegado a la tierra y al lugar, nace o emana de él o por el contrario sólo es, que lo es, una reacción al estilo internacional y aun tiempo anterior y por tanto se enmarca en una reacción temporal más que formal o vinculada a lo local… o sea, es el nuevo empirismo un estilo del lugar o es fruto de una reacción temporal y por tanto se enmarca en un estilo del tiempo…?
La verdad es que lo que comenta Daniel sobre lo que dejamos de elegir es importantísimo. En lo que excluimos vamos manifestándonos nosotros y nuestros intereses.
En cierta manera nuestras acciones son resultado de un proceso de significados. Estos significados tienen que ver con lo que vamos a trasmitir con la arquitectura, las emociones y sensaciones que se van a generar.
Esa puerta de la que nos habla Ricardo en la iglesia de Marco de Canaveses es una forma bien concreta. Esta llena de significado, de memoria y es un resultado de ese proceso de significancia, que hace que vaya directo a la emoción. No es fácil de explicar. Seguro que se puede hacer de manera más sencilla, pero nosotros lo vamos así.
Todo esto evidentemente tiene que ver con esos datos “blandos” que cita La Periferia Doméstica. Nuevamente acabamos en la intuición y como desde ese punto se llega a lo inaccesible del lenguaje para explicar la arquitectura.
Mi opinión. En Siza, no es ni A ni B, es las dos cosas al mismo tiempo. ¿O acaso el respeto con el programa o el lugar no se pueden considerar parte de su lenguaje?
Siempre he creído que lo natural es que las obras acaben por tener cosas en común, estas no tiene que verse a primera vista, o pueden ser claramente visibles. Pero lo entiendo como algo natural. Después de todo no todo es racional, hay datos “blandos” en la obra que tiene que ver con quienes somos en ese momento.
Me parece genial esta entrada, creo que sigue muy bien el hilo del discurso de la anterior y del posterior debate generado. Al parecer es un tema que está muy presente en cualquier cabeza pensante y eso es bueno, reflexionar sobre lo que uno/a mismo/a hace.
Ese algo más que ya comenté, ese poso que se queda en los proyectos, ese hilo que los une a todos siempre estará ahí porque es innato del proceso de pensamiento. Porque al crear espacio se crea forma, y ésta queda impregnada inevitablemente de nuestros conceptos e ideas, y esto no es malo. Es consecuencia lógica de una trabajo de pensar, reflexionar, cuestionar y elegir. Porque como bien ha dicho Daniel, elegir es excluir, aunque no lo queramos.
La forma es algo unido a la arquitectura y según ciertos parámetros y decisiones a la hora de desarrollar un proyecto, ésta se hará más latente o pasará más inadvertida.
Por ejemplo, Siza (muy bien traido, por cierto) parece ser completamente neutral y bastante claro y sencillo. Ahora bien, por poner un ejemplo, qué nos quiere contar con esa panza en la iglesia de Marco de Canaveses o con esa entrada tan desproporcionalmente vertical? O las caras tan claramente apreciables en su escuela de arquitectura de Oporto? Y así podría seguir enumerando pequeños detalles en todos sus proyectos. De modo que eso hace que más o menos me reafirme en mi idea de que es decisión del arquitecto, quien decide si quiere que ese espacio te cuente algo de forma explícita o no. En Siza es como un expresionismo subversivo, que provoca una válvula de escape a esos espacios tan puros y los dota de un “algo” más que es muy interesante.
De ahí que esté totalmente de acuerdo con vuestro penúltimo párrafo.
“Por otro lado, tenemos claro que nuestros intereses están encaminados hacia una arquitectura donde sea infinitamente más importante el fondo que la forma.” Cuando decis esto, os referís al fondo en cuanto a contexto, lugar, condicionantes y demás, no a la función, no?
Muy bien escogidas las palabras de Azorín también, vienen a decir algo así como lo que dijo Sota de dar liebre por gato.
Está bien reflesionar sobre las cosas que nos atraen. Y sobretodo dejar que la intuición juegue un papel importante en la arquitectura. Es importante lo que elegimos, pero también lo que excluimos. COmo dice Daniel, la asusencia de estilo también sería un estilo (en caso de que se pudiera conseguir). Al final, todos aspiramos a la belleza aunque no sepamos como explicarla.
Cada uno elegimos unas palabras de entre todas las que hay en el diccionario para expresarnos, y eso nos define (muy parcialmente, pero nos define). Elegimos de entre toda la ropa que hay en las tiendas aquella con la que más cómodos nos sentimos, y eso nos define (muy parcialmente, pero nos define). Elegimos una profesión, elegimos un deporte, elegimos, elegimos y elegimos, y nos vamos definiendo y posicionando.
Cuando los arquitectos hacemos arquitectura, elegimos un lenguaje en el que expresarnos. Y elegir implica excluir. Y con los elementos que damos por válidos, elaboramos un discurso. Y otro. Y otro. Y ya tenemos un estilo, o algo que se le parece mucho.
La cuestión no es tener un estilo ya que, como vemos, es inevitable (incluso la ausencia de estilo sería un estilo, por darle vueltas a la tuerca). La cuestión es la capacidad de que nuestro estilo adopte un registro u otro sin perder identidad y coherencia. Coherencia interna del propio discurso. Coherencia entre el autor y su discurso. Y coherencia entre el objeto y su entorno. Entorno social, físico, ético, moral, temporal…
Hacer todo esto, y que además parezca fácil.