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10 IDEAS PARA TENER UN CURRICULUM DE ARQUITECTURA 10.

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Desde que salimos al mercado laboral en el 2003 nos ha tocado ver bastantes curriculums y también ver la evolución de los mismos con el paso de los años. A su vez, vemos que no siempre se tiene claro qué mostrar ni cómo mostrarlo; así que, con el post de hoy, nos lanzamos a la piscina para intentar dar 10 ideas que puedan aportar a mejorar estos curriculums.

¡Ahí vamos!

 

1_ Lo importante no es lo que has hecho, es lo que puedes hacer.

Es habitual ver el típico curriculum / portafolio de arquitectura, en el que aparece una sucesión más o menos vistosa de los proyectos realizados por quien está buscando trabajo.

De esta forma, la mayoría de los CV terminan siendo similares y se enfocan en lo que ha realizado su autor, en vez en lo que es capaz de realizar. En nuestra opinión, es interesante darle la vuelta a la tortilla y dejar bien claro qué problemas reales se pueden resolver.

 

2_ Adapta el currriculum en función del estudio / empresa al que te dirijas.

Lo sencillo es preparar el CV, mirar decenas de direcciones a las que enviarlo e hincharse a mandar correos. En este sentido, pareciera que a más volumen de correos, más posibilidades de conseguir que se fijen en ti. La realidad, suele ser que con este plan, lo único que aumenta es el número de correos sin abrir circulando por el planeta.

A buen seguro que trae más cuenta investigar mucho sobre el estudio o empresa que te interesa y adaptar al máximo tu CV para que resulte atractivo. Si eres capaz de detectar un dolor concreto que tiene ese estudio, y tú lo puedes resolver, la mitad del camino ya está andado.

De hecho, si además de detectar dónde aprieta más el zapato, consigues una entrevista ya estarás más cerca del éxito.

En esta línea, nuestros amigos de Arquitextonica en uno de sus post venían a decir:

“(…) Personaliza tu solicitud de empleo. Estudia un poco que hace el estudio/empresa a la que te diriges, y de una forma muy concisa, expón qué es lo que te interesa y qué crees que puedes aportar a su trabajo. No hagas la pelota. Se nota y deja una sensación rara.” (1)

 

Llegado este punto, nos viene a la cabeza un amigo que, hace años, decía que las infografías de Foster para los concursos eran bien flojitas.

Así que, sin pensárselo dos veces, le mandó unos renders suyos hechos en base a un proyecto de concurso presentado por Foster. Se veía claramente la diferencia de calidad y se los envió para poder ver comparación. Al poco, estaba trabajando con él… bueno, no exactamente con él, más bien en su estudio de tropecientos arquitectos.

 

3_  Cuida el diseño.

En nuestra profesión este punto no suele ser un problema; de hecho, quizás pueda serlo que el CV tenga, en un momento dado, un exceso de diseño. Muchas veces, nos puede nuestra parte creativa y se nos olvida que quien leerá nuestro CV a lo mejor es alguien de cierta edad y que, por ejemplo, use gafas y no esté por la labor de adivinar lo que hemos escrito -por muy mono que nos haya quedado-.

Lo importante es que la forma en que lo diseñes sea acorde a lo que tú eres.

No hay bonito, ni feo; hay un diseño acertado o no.

 

Así, presta atención a todos los detalles, incluidas cositas como la foto que elijas  o  el gramaje de papel (no pasa nada por imprimir en uno un poco más denso de lo normal y ya te estás diferenciando de la mayoría de los curriculums).

De todas formas, si quieres ver unos cuantos CV de arquitectos, por aquí tienes un buen enlace.

Por cierto, siendo arquitecto lo normal es que manejes en paralelo el tema del Curriculum y un buen portafolio. En realidad, ambos son complementarios y necesarios en un momento dado. Sobre el tema de los portafolios, desde el blog Arquiparados comentan:

“(…) Puedes añadir tu CV al portfolio de forma que se integre en la plantilla y los dos elementos aparezcan como un todo. Incluye información de contacto relevante, como el teléfono o el correo electrónico. Así mismo, cuando mandes el porfolio no olvides adjuntar una carta de motivación, es un elemento igual de importante.” (2)

 

4_ Especializate y diferenciate.

Si has terminado la carrera hace poco y lo que ofreces es que eres un buen proyectista o un buen “dibujante” de proyectos, serás uno más peleando por una pequeña tarta de pastel.

Sin embargo, si te focalizas en algo concreto, habrá poca gente a la que le intereses, pero a esa gente le interesarás mucho. Si alguien, por ejemplo, controla temas de realidad aumentada y es un crack en BIM, lo normal es que sus posibilidades aumenten respecto a quien sólo dibuja en BIM. Combinar habilidades suele ser un buen plan.

 

Muchas veces no hace falta contar todo lo que has hecho y, si no viene a cuento, tampoco si has sido socorrista en verano o no. En general, el menos es más de Mies, también funciona por aquí.

Simplifica al máximo. Cuanto más sencillo, más llamará la atención. Sobre esta idea el arquitecto  Pablo Domingo incide en uno de sus post.

“(…) He pasado de un denso y complejo currículum lleno de todo tipo de información que necesitaba programas de diseño gráfico para ser confeccionado a utilizar una sencilla página de Word e imprimirlo en PDF. Y pienso que ha mejorado. Voy directo al objetivo, está claro lo que soy y lo que busco. Eso es lo que hace falta.” (3)

 

A su vez, siempre está bien centrarse en lo más importante y ver cómo destacarlo. Que haya una cierta jerarquía de información suele ayudar bastante.

 

5_ Tu vida offline es más necesaria que nunca.

Si estás interesado en entrar en un estudio de arquitectura concreto y te has sabido mover para que te conozcan en persona, ese trato, a buen seguro que generará cierta confianza que hará que tus posibilidades laborales aumenten. En este sentido, si lo que haces realmente te apasiona y eres bueno en ello, una conversación cara a cara será perfecta para hacer llegar tu ilusión por lo que haces a quien se esté planteando contratarte. Quizás no te necesite en ese momento, pero ya se queda contigo.

Es importante estar en la mente de la gente y de esa gente pueden surgir posibles colaboradores o empleadores. Para ello, como vamos diciendo, es clave que seas concreto, que lo que hagas no lo hagan todos y que te vuelvas loco con lo que quieres hacer.

 

En este sentido, Borja Vilaseca, comenta,

“(….) A pesar de haber recibido la consigna de que “no podemos ganarnos el pan haciendo lo que nos gusta”, a la hora de reinventarse es fundamental dedicarnos a una profesión que nos motive e interese de verdad. Solo así encontraremos la fuerza y la dedicación para dar lo mejor de nosotros mismos, potenciando nuestras virtudes y habilidades. Todos albergamos algún tipo de talento por descubrir y desarrollar. En esencia, el talento es la forma con la que expresamos nuestro valor.

Eso sí, los dones que se necesitan para llevar a cabo las nuevas funciones profesionales no tienen nada que ver con la educación industrial o las aptitudes académicas convencionales.” (4)

 

6_Que hablen bien de ti.

Es habitual el caso de arquitect@ recién titulado que se va a un estudio grande, tipo el de Foster, con la esperanza de que con su vuelta a España, esa línea en el curriculum le servirá de mucho. La realidad suele ser bastante menos dada a los fuegos de artificio y los lugares donde has trabajado, cuentan pero seguramente no tanto como piensas.

A buen seguro, puede ayudarte más haber trabajado en un sitio más modesto, pero tener un buen testimonio de quienes te contrataron sobre tu trabajo con ellos. En ese sentido, estar en Linkedin te puede ayudar bastante, pues es el lugar adecuado donde reciclar la típica carta de recomendación de toda la vida en un entorno 2.0 (ver más aquí).

 

7_ Elige estudios de arquitectura o empresas que no se aprovechen de ti.

Está claro que nuestra profesión esconde un lado oscuro de arquitectos trabajando por amor al arte o con falsas promesas de que si ganamos este concurso te contratamos. El mundo de los falsos autónomos (más por aquí) es el pan nuestro de cada día en muchos de los estudios de relumbrón.

En nuestra opinión, más allá de temas éticos, de cara a quien está buscando trabajo, lo mejor es evitar todo aquello que huela a juego sucio.

Mejor trabajar con gente que haga cosas más humildes, pero que las reglas de juego sean claras y justas, que dejarte llevar por el aroma de los arquitectos estrella.

 

8_ Evita exageraciones y mentiras.

Invierte en cursos y formaciones. Con lo que sabes cuando sales de la escuela no llegarás muy lejos. Evita, a no ser que lo tengas muy claro, máster carísimos que no te dan habilidades que te sirven en el “mundo real”. Cuando salimos de carrera poco sabemos de temas prácticos como hacer contratos, tratar con un cliente o visibilizar nuestro trabajo.

Sin embargo, aprender sobre todo ello no es complicado y es altamente eficiente.

Una vez que tienes esto claro, muéstralo en tu curriculum, evitando cualquier tipo de fuegos de artificio.

A nosotros nos ha pasado más de una vez, de ver curriculums que nos llegan con gente que no tiene abuela.

Cuando hemos contratado gente, nuestras entrevistas y proceso de selección, en general, han sido lo suficientemente exhaustivo para no llevarnos grandes sorpresas. Aun así, alguna vez, nos la han colado y luego las situaciones son de lo más incómodas. Es mucho mejor que seas objetivo y que intentes justificar con claridad aquello que dices haber hecho o saber hacer.

 

9_ La importancia de lo intangible (habilidades blandas).

Por muy buen curriculum que tengas siempre habrá una serie de valores y actitudes que difícilmente podrás plasmar en él. Cada empresa o estudio de arquitectura tiene sus propios valores y será importante que si te interesa trabajar ahí, tus propios valores vayan alineados.

A su vez, hay muchas competencias como por ejemplo, tu capacidad de trabajar en equipo o tus dotes de liderazgo que será complicado que en el típico curriculum de arquitecto lo puedas plasmar. Cada vez, más estudios valoran gente con iniciativa o una buena empatía.

Incidiendo en esta línea de pensamiento, rescatamos las palabras del arquitecto especializado en coaching, Joan Vergara:

“(…) Hay otra serie de habilidades no directamente relacionadas con tu profesión que vas a necesitar para mejorar tu empleabilidad en la arquitectura.

Son más generales, las llamadas habilidades blandas. Desenvolverte bien con ellas te va a resultar casi imprescindible en los entornos laborales de hoy. Me refiero a cosas como flexibilidad y capacidad de adaptación al cambio, efectividad personal, capacidad de trabajo en equipo, habilidades sociales, autoconocimiento, proactividad…

También podríamos hablar de competencias digitales. La habilidad para moverse con soltura en los entornos digitales es ya una necesidad básica, puesto que gran parte de la actividad profesional se produce en la red, y esto va a más.” (5)

 

Con todo ello, tanto tu rastro digital como tus relaciones en mundo offline cobran vital transcendencia para transmitir este mundo menos tangible pero igual de importante o más que todos tus cursos de  BIM o eficiencia energética.

Como casi, siempre las cosas más importantes de la vida no se pueden ni medir ni demostrar.

 

10_ Ten una Identidad Digital clara.

Nadie te contratará sin googlearte. Te guste o no, el rastro digital que hayas dejado en tu trayectoria en la red, será decisivo para que aumenten tus posibilidades de contratación.

Aunque todavía seas estudiante de arquitectura, te animamos a tener estos temas claros. Es bueno que vayas construyendo tu marca poco a poco.

Ten una estrategia concreta, quizás, varíe con los años, pero ten claro por dónde quieres avanzar laboralmente hablando. Comunica, sobre todo en un entorno online, lo que estás haciendo.

Aunque sea una web que te hagas tú, hazla con mimo y cuidado.

Párate a ver cómo sería hacer un blog que hablará por ti de tu trabajo y tus intereses.

Ten una presencia en las redes sociales desde un punto de vista profesional. Si están siempre subiendo fotos de tus juergas y tal, mal te ayudará a que mejoren tus posibilidades laborales; de hecho, nadie te dice que no puedas tener un perfil más personal y otro más profesional.

Lo malo es tener una cuenta de twitter y estar hablando de tu pasión por el fútbol, luego temas de pesca y, finalmente, algo de arquitectura. Está bien que se cuele algo personal en lo profesional pero no que sea una mezcla incontrolada de todo lo que te interesa.

Focaliza y comunica con claridad lo que realmente sea importante.

………………………….

En cualquier caso, en principio, escribir un CV parece que se hace para que te contraten, pero está claro que hoy en día cada vez es más complicado que un estudio de arquitectura  te quiera contratar.

Entrar como falso autónomo y tal, ya hemos hablado que no es buena idea.

Así que, si tienes cierto espíritu aventurero y una personalidad decidida, no es mal plan que intentes ir por libre buscando posibles colaboraciones.

De todas formas, entendemos que no todo el mundo tiene este tipo de carácter y emprender también tiene muchas pegas (más en España); por lo tanto, como siempre, cada caso es diferente y sólo tú sabes lo que más te conviene.

 

Nosotros, sólo hemos querido dejar por escrito 10 ideas que, adaptadas a cada uno, pueden ser de utilidad.

Y ahora te toca a ti, contarnos más cosas que, en tu opinión, pueden ser útiles para tener un curriculum 10.

 

Autores del post: Stepienybarno _ Agnieszka Stepien y Lorenzo Barnó

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(1)_ Buscar trabajo como arquitecto joven: Unas cuantas sugerencias.

Por Arquitextonica

(2) Cómo hacer un portfolio de arquitectura

Por Arquiparados

(3)_ 10 Claves para elaborar un currículum vitae de arquitecto rompedor.

Por Pablo Domingo

(4) La muerte del currículum vitae

Por Borja Vilaseca

(5)_ Mejora tu empleabilidad en la arquitectura.

Por Joan Vergara

 

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