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URBANISMO DE GÉNERO (Y GÉNERA) _ por Arturo Pérez-Reverte

Arturo Pérez-Reverte   género en stepienybarno 350 bn

Vaya por delante que, muchas veces, los artículos de Arturo Pérez-Reverte  en el XL Semanal, nos parece que están muy bien; pero, creemos que, su última columna no es demasiado afortunada. Por un lado, generalizar y repartir estopa, a partes iguales para todos, siempre entraña un punto de injusticia y, por otro, su crítica a temas de arquitectura de género parece hecha sin un estudio previo de lo que, realmente, significa el  concepto.

Así que, os dejamos una parte de la columna del XL Semanal y, seguidamente, un pequeño texto que Zaida Muxi le dedica al respecto y un extracto de la carta abierta que escribe Cristina García-Rosales  en respuesta a Arturo Pérez-Reverte.

Ya nos contareis cómo lo veis vosotr@s!

– Extracto de la columna del XL Semanal _ Por Arturo Pérez-Reverte

“El asunto es que, en el temario de las oposiciones, hallo una perla australiana: el artículo 50.2 de la ley 12/2007 para la Igualdad de Género en Andalucía. Que reza, con dos cojones:

«Los poderes públicos de Andalucía, en coordinación y colaboración con las entidades locales en el territorio andaluz, tendrán en cuenta la perspectiva de género en el diseño de las ciudades, en las políticas urbanas y en la definición y ejecución de los planteamientos urbanísticos».

Aparte de no saber qué relación hay entre ser ingeniero de montes y montañas andaluz y tener perspectiva de género, las preguntas inmediatas son obvias y hasta elementales, querido Watson. Eso, ¿cómo se hace? ¿Cómo se tiene en cuenta la perspectiva de género en el diseño de las ciudades y políticas urbanas? ¿Consultando los arquitectos a las asociaciones radicales feministas antes de trazar calles y plazas, para que les den permiso? ¿Procurando que los pasos de cebra no favorezcan a presuntos maltratadores? ¿Disponiendo aceras paritarias, unas para hombres y otras para mujeres, u obligando a circular por cada vía urbana al mismo número de ellos y ellas? ¿Rebautizando calles para que por cada nombre masculino haya uno femenino? ¿Patrullando con guardias y guardios que, cuando sean policía montada, cabalguen indiscriminadamente caballos machos y yeguas? ¿Procurando que entre los cartones y sacos de dormir que adornan los soportales de la Plaza Mayor de Madrid para deleite de turistas, haya el mismo número de mendigos y mendigas? ¿Que por cada grupo de mariachis, jazz band de ex bolcheviques, o rumano que hace música con vasos de agua, actúe una violinista búlgara, una orquesta de nigerianas o un grupo de mejicanas cantando Allá en el rancho grande? ¿Que cada perroflauta lleve el mismo número de perros que de perras, de flautas que de flautos? ¿Que en los parques juegue por decreto municipal la misma cuota de niños y niñas, y se mantengan turnos rigurosos para columpios y toboganes, con agentes que sancionen a padres y madres, abuelos y abuelas, que incumplan? ¿Que en cada zona de prostitución haya el mismo número de putas que de chaperos? ¿Que nos vayamos todos juntos y juntas a tomar por saco? “

Acceder a todo el texto, aquí.

– Texto de la arquitecta Zaida Muxi, en contestación a dicha columna:

“Como no es fácil encontrar cómo contestar en su blog, lo hago aquí:

1º Andalucía, si usted no lo recuerda, es una tierra en donde los “señoritingos” se han paseado a sus anchas por centurias y no en los últimos decenios, el analfabetismo en que se hallaba la población al comienzo de la democracia era de espanto (y eso se ha modificado así como el reparto de las riquezas entre la población a través de políticas públicas de las últimas décadas – corruptos “hailos” como en todas las comunidades pero eso no echa por tierra las buenas políticas realizadas).

Es cierto que ingeniería de montes y el urbanismo y género tienen poca relación, pero la muestra de incultura de la que hace gala en el artículo es proverbial. Si quiere saber sobre urbanismo y género investigue y lea; hay mucho material académico y muchas actuaciones en España y en el mundo”

Y, ya de paso, os dejamos con una entrevista a la propia Zaida sobre arquitectura y género:Desde el Estado de la cosas, aquí.

– Extracto de la contestación de la arquitecta Cristina García-Rosales a Arturo Pérez-Reverte  desde su blog de Noches in insomnio

“Verá, el urbanismo de género o, mejor dicho, con perspectiva de género es un concepto del que se lleva hablando en nuestro país desde 1995 por lo menos. Comenzó en Europa, cuando una serie de profesionales de la arquitectura y del planeamiento urbano de distintos países, se reunieron para elaborar un documento que explicase las ideas de las mujeres sobre la cuestión urbana. Este documento, avalado por la Comunidad Europea y por el programa NOW, se llamó ” Carta de las Mujeres y de la Ciudad” y sentó unas bases, por otra parte lógicas, que hoy siguen vigentes y que los urbanistas están actualmente tomando en consideración e intentando ponerlas en práctica. Como usted sabrá también, en el planeamiento de las ciudades de los últimos años se han venido haciendo tropelías de toda índole, a favor de un urbanismo especulativo y alejado del deseo de la ciudadanía. Un urbanismo al servicio de los poderosos y que finalmente ha estallado como una burbuja. Así estaba de crecido y de inconsistente.

Como usted también conocerá, por sus viajes y la amplia cultura que se le supone (aunque constatamos que no en ciertas materias), las mujeres hemos sido silenciadas, ninguneadas y apartadas del ámbito público en diversas partes del mundo a lo largo de la historia. Esto es innegable. Ahora queremos participar en el diseño de las ciudades, junto con nuestros compañeros, para crear espacios y lugares que lo sean para todos. Así lo estamos intentando con nuestras aportaciones.

(…) Su situación es privilegiada debido a la relación íntima y práctica que mantienen con el día a día, por sus experiencias vitales y cuidados, arraigados hábitos de preservación de la vida y otras potencialidades creativas de apego a la realidad que todavía no han encontrado forma de expresarse plenamente en el ámbito de lo público, de lo urbano.

Igualitaria y diversa, incluyendo las diferentes necesidades de los distintos grupos que conforman la ciudadanía. Es decir no sólo contando con los que van en coche, si no con los que van a pie, en bici o en transporte público; no sólo con los que viven en barrios socialmente más elevados, si no los que lo hacen en barrios desfavorecidos. (…)

Porque la igualdad además de ser un principio filosófico y jurídico, aspira a ser  una forma normal de relación entre las personas, un modo de vida y de convivencia social.

(…) Promoviendo una nueva y revitalizada toma de decisiones democrática, por la inclusión de las mujeres y sus aportaciones. La ciudad como un bien público por definición, pertenece a toda ciudadanía que puede hacer uso de ella sin exclusiones. Con el respeto debido, eso sí, a las demás personas y al medio ambiente.

(…) Lugar para el encuentro. Que la ciudad forme parte de nuestra conciencia colectiva y que nos sea necesaria, no sólo para desplazarnos de un sitio a otro, sino para relacionarnos con los demás y con nosotros mismos de una manera libre. El espacio público, entonces, se puede considerar como un espacio democrático y político, cuyo protagonista es ese ser (nosotros) al que llamamos ciudadano.

(…) Y finalmente la mujer entiende el diseño de la ciudad como expresión de un sentimiento de amor a la vidaEl amor como una forma inteligente de reconocimiento, de respeto y de aceptación de los otros y de uno mismo, como preocupación por el crecimiento y desarrollo de los que amamos, se hace necesario para la convivencia  urbana en la ciudad. Es lo que se ha dado por llamar “sostenibilidad afectiva”.

Espero que por medio de este texto, que deseo llegue a sus manos, o al menos a sus ojos, como a mí me llegó el suyo, le haga recapacitar sobre el artículo que ayer escribió. Aprovecho la ocasión para desearle un feliz día,

Leer la carta abierta entera, aquí.

Más artículos sobre arquitectura y género:

La aventura del saber : http://bit.ly/yTI4JO

Vía _ Cristina García-Rosales

Violencia de Género, Urbanismo y Vivienda « La Ciudad Viva

Vía _ Daniel Ayala

la ciudad y la libertad

Vía _ Daniel Ayala

– Género, individualismo y espacio.

Vía _ Daniel Ayala

* Esta entrada ha sido escrita con carácter divulgativo y sin ningún tipo de ánimo de lucro. Así que si te apetece compartirla en cualquier otro medio, estaremos encantados de que lo hagas siempre y cuando cites el lugar donde lo has encontrado.

Autores de la entrada: Stepienybarno

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* Stepienybarno está formado por Agnieszka Stepien y Lorenzo Barnó y desde mayo del 2009 estamos en la red con  la presente publicación digital (Blog) de arquitectura.

Nuestra actividad se sustenta en tres pilares básicos: la investigación, la publicación y la redacción de proyectos de arquitectura.

A su vez, somos socios cofundadores de SINERGIA SOSTENIBLE y redactores de LA CIUDAD VIVA.

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21 COMENTARIOS
  1. De que el Sr. Pérez Reverte tiene un estilo chulesco, irreverente e intencionadamente cabrón no nos cabe ya la menor duda. Irrespetuoso hasta el aburrimiento, es un verdadero coñazo cuando arremete contra el mundo. Prefiere la grosería antes que quedar de tibio. Como muchos otros antes que él, ciertamente con igual o superior ingenio, optó por un estilo bronco, directo, descortés y desgraciado. Pensando quizás que repartiendo hostias las ideas llegan antes, o más claras. O pensando, a lo mejor, que para hacerse un hueco, o para poder venderse, era necesario quedar de chuloputa antes que de gilipollas o de analfabeto.

    El problema es que Pérez Reverte, en el fondo, tiene razón. Como la tiene Kikekonk. Pues si cambias “de género”, no por “chocolatero”, sino por “de mujeres”, quizás se entienda mejor que lo que se está reivindicando es un campo competencial propio y exclusivo de y para las mujeres, para las mujeres arquitectas. Y nada menos que de cómo diseñamos y construimos nuestras ciudades.

    Claro que Pérez Reverte está documentado, y claro que intenta ridiculizar toda posición sectaria y parcial ante un hecho que nos concierne a todos. Como Pérez Reverte, pero sin llamar necesariamente imbécil a quién no opine lo mismo, entiendo que, si el Urbanismo de género se dirige a la indagación de fórmulas o soluciones urbanas plurales, en las que ellos y ellas alcancen una mayor “calidad de vida”, por idéntica razón no ha de ser exclusivo de determinadas sensibilidades. Como sigamos así acabaremos pensando que don Ildefonso Cerdá fue gay, o Maricón, para que me entienda don Arturo.

  2. Pablo C.

    Ciertamente es un artículo desafortunado por parte del señor Pérez-Reverte que, dejando a un lado su característica forma de expresarse, claramente puede considerarse como una reflexión un tanto frívola con respecto a lo que la perspectiva de género concierne. Es cierto que existen estudios científicos sobre la percepción que, queramos o no, es distinta en el género masculino respecto al género femenino en determinados ámbitos (sobretodo en los sentidos, o como el fenómeno de la sinestesia más habitual en mujeres que en hombres) pero lejos de quedarnos en estos conceptos, podemos remitirnos a como la mujer ha vivido la ciudad (y como ha formado parte de su génesis) que ciertamente ha sido distinta que la del hombre. Un poco tarde llegan estos estudios de perspectiva de género, bajo mi punto de vista, a las puertas de este nuevo siglo, donde la igualdad entre hombres y mujeres actual (vivir la ciudad y crear la ciudad) es una obviedad. Y esta tardanza pues parece que ha provocado esta serie de mal entendidos sobre los que Pérez-Reverte ha asentado las bases de este desafortunado artículo.

  3. Jose Antonio

    Hace unos años me habría sorprendido ver como el señor Perez-Reverte hace una critica de un tema del cual demuestra que no es un entendido en la materia y que no se ha molestado en documentarse, ahora ya no me sorprende de él donde poco a poco se ha ido convirtiendo en un personaje de novela que el mismo podría haber firmado, espero que el texto de Cristina García-Rosales (creo que explica bastante bien la situación, y con el cual estoy de acuerdo) le haya aclarado las ideas.

    El problema que entiendo es que a mi parecer esta mal empleado los términos “perspectiva de género”, ya que el urbanismo tiene que ser, como dice Cristina García-Rosales, igualitario para todos, la ciudad ha de estar bien diseñada y adaptada tanto para el viandante, para el ciudadano que va en bici, para el que va en coche o en transporte público, etc… Cualquier persona de cualquier situación posible tiene derecho a poder disfrutar de su ciudad, ya sea una persona joven, anciana, que pueda tener ser invidente, o discapaditada (evitando todo tipo de barreras arquitectónicas),…

    Entiendo que a esto se refieren con lo de “perspectiva de género”, un término mal empleado (solo hay que leer lo que he “entendido” el señor Perez-Reverte) por culpa de la “hipersensibilidad” de los gobiernos socialistas en este aspecto, llegando a crear un ministerio como el de Igualdad totalmente innecesario (no por que su labor no fuese importante, que lo era y mucho, sino porque su labor bien se podía llevar a cabo a través de otros Ministerios, como el de Justicia o el de Trabajo).

  4. David

    Para el que le interese informarse sobre Andalucía y las actuaciones de sus gobernantes en los últimos años, y para rebatir la opinión que parece sostener Zaida Muxi a cerca de la buena gestíon realizada en las tres décadas de gobiernos socialistas, se publicó hace poco el libro “La tela de araña andaluza 2” continuación de “La tela de araña andaluza “. Sus autores son Antonio Barreda y Pedro de Tena. Esta 2ª parte se puede descargar gratis por capítulos. El enlace es http://especiales.libertaddigital.com/la-tela-de-arana-2/
    Un saludo

  5. David

    Me gustaría responder a Vicky F. Áñez, ya que hace referencia a algunos de mis argumentos, además de incluir otros pensamientos sin referirme a nadie.
    Para empezar, yo no utilizo términos para descalificar opiniones, sino que uso argumentos. Concretamente, el término “feminismo radical” lo uso como definición de una tendencia de determinadas personas que demuestran complejos de “hijo único” que los lleva a arrogarse unas cualidades/aptitudes/labores propias o casi diría genéticas. Por otro lado tampoco busco descalificar opiniones, ya que no estamos aquí -o por lo menos yo no- para discutir opiniones -léase gustos- sino argumentaciones, y éstas se rebaten con otras -de forma concreta-. Estoy de acuerdo en que lo interesante es “…incluir diferentes perspectivas en la creación de la ciudad desde la pluralidad…”, pero esta pluralidad debe ser entendida en términos de individuos sin incluir aspectos como el sexo, la raza, etc.
    Si uso el término de sexo en vez de género, es por la errónea utilización de dicho término. Creo recordar que el Sr. Pérez-Reverte había escrito un artículo -esta vez si ceñido a la materia que domina- en el que explicaba los porqués de este equivocado uso. De todos modos el que quiera que lo busque en un diccionario para salir de la duda.
    Creo que el término adecuado para pensar las ciudades es USO. Los diferentes usos que se intentan llevar a cabo -con mejores y peores resultados- son los que nos deben servir como base para dicha labor, ya sean realizados por hombres, mujeres o hermafroditas. Por eso sería más adecuado utilizar una perspectiva de uso o utilizando una palabra que usa Vicky, de rol. Lo que yo digo es que ese rol lo puede desempeñar un hombre o una mujer indistintamente. Otra cosa es que lógicamente habrá que preguntar a los expertos en cada rol o uso (taxistas, cuidadores, camareros, repartidores, etc) para informarnos adecuadamente.
    No creo que haya nadie -bueno, alguien habrá, hay gente para todo- que discuta que la pluralidad de argumentos es algo adecuado para buscar el mejor camino en cualquier ámbito, pero esto no es lo que se discute aquí -espero-, sino que se discute si existen cualidades especiales y diferentes en los hombres y en las mujeres que les lleven a proponer soluciones diferentes, y siempre diferentes en base a su distinción sexual. Si así fuera, no sería la sociedad la que nos atribuiría dichas cualidades por ser hombres o mujeres, sino que serían innatas. Esto es lo que yo refuto.
    Por otro lado, dudo que a través de mi comentario o el de otros, nadie pueda adivinar si estoy o estamos heridos en nuestra sensibilidad. Ése es otro esfuerzo baldío. Llevar el debate a términos de sensibilidades, opiniones, y demás subjetividades no creo que aporte nada, a parte de ser absurdo hacerlo por escrito. Personalmente no creo que la “…incorporación de la perspectiva de género al urbanismo resulte excluyente…”, simplemente creo que no aporta nada como bien he argumentado. Es mejor dejar los análisis psicológicos para los profesionales.
    Para acabar, creo que si de enriquecernos se trata, no hay mejor manera de hacerlo que llamando a las cosas por su nombre. Si me estoy comiendo una manzana, a parte de comérmela y de que me aproveche, yo por lo menos le llamaré manzana y no lechuga.
    Un saludo

  6. Vicky F. Áñez

    Siento de verdad que este tema hiera tantas sensibilidades. Especialmente me encuentro día a día cierta tendencia defensiva entre los hombres (que se percibe en algunos de los últimos comentarios) puesto que parecen creer que la incorporación de la perspectiva de género al urbanismo resulta excluyente o desprecia sus capacidades…No es esa ni mucho menos la intención. Zaida Muxi habla en la entrevista sobre la definición del género como una construcción cultural. No se trata de tu sexo, hombre o mujer, sino de las cualidades/aptitudes/labores que la sociedad te atribuye por ser hombre o mujer. Es una realidad que el rol de “cuidadora” lo han asumido principalmente las mujeres, con la sobrecarga de tareas correspondiente, aunque esto puede estar cambiando (no es que se refleje mucho en las estadísticas, pero esperemos que el día llegue (http://www.losrecursoshumanos.com/contenidos/1829-en-espana-las-mujeres-trabajan-diariamente-56-minutos-mas-que-los-hombres-i.html). El diseño de las ciudades no es que facilite precisamente este rol. La seguridad es otro factor importante que se percibe de forma diferente, y no es extraño que fuera Jane Jacobs (una mujer) la que lanzara a la palestra el tema dela seguridad basada en la confianza del vecindario. Pero no se trata concretamente de nada de esto sino de incluir diferentes perspectivas en la creación de la ciudad desde la pluralidad. En muchos casos encuentran en la mujer un nexo de unión porque es la mujer la que se dedica por lo general al cuidado del anciano, el niño, el adolescente, etc. que le proporciona una experiencia directa diferente de la ciudad. Incluir la perspectiva de género para enriquecer, pero NUNCA con la intención de ser excluyente, repito. Efectivamente, si sustiyes “género” por “chocolatero” tal vez funcione igual, con la diferencia de que más de la mitad de la población no son “chocolateros”, pero sí mujeres.

    Por último, ya que ha salido, decir que el recurso de utilizar el término feminismo (en el último comentario “feminismo radical”, eso sí que me parece radical!) para descalificar opiniones está ya bastante manido y suele partir de una gran incomprensión de sus significados, que se entiende como un rechazo a todo lo masculino. En realidad feminismos hay muchos (incluso radicales!) y la mayoría sólo pretende incluir la perspectiva del género femenino en aspectos de la vida diaria, sin echar a nadie, ¡tranquil@s!, se trata de enriquecer la visión global que se da de las cosas, que tanto en el lenguaje como en los valores, por poner un par de ejemplos, es bastante androcentrista.

  7. David

    Por otro lado, también tengo algo que decir con respecto a la respuesta de Cristina García-Rosales.
    Entiendo que cualquier tema enfocado con una perspectiva de sexo (que no de género) principalmente haría incapié en analizar características propias de los individuos de ambos sexos que pudiesen tener influencia en dicho tema. Por favor, alguien me puede explicar si los conceptos aplicados al diseño de nuestras ciudades desarrollados por la autora como son “habitables y diseñadas a escala humana”, “igualitarias y diversas”, “participativas”, “accesibles”, “seguras”, “sostenibles”, “lugares para el encuentro”, “bellas”, “solidarias”, “flexibles” son patrimonio exclusivo de la mujeres o es que a los hombres no les gustan las cuidades con esas carácterísticas (amén que varios de esos conceptos son de naturaleza subjetiva y por lo tanto no tienen por qué ser comunes ni a individuos del mismo sexo, como la belleza por ejemplo). Me parece de lo más ridículo que he escuchado en el ámbito de la arquitectura y el urbanismo en mucho tiempo. No hace mucho que salí de la universidad y todos estos conceptos se manejaban sin ninguna diferenciación entre si los que los aplicaban eran hombres o mujeres. Por otro lado no me sorprende lo más mínimo porque este tipo de reflexiones son muy comunes dentro del ámbito del feminismo radical.
    Para terminar, el párrafo con el que se culmina el artículo (“Y finalmente la mujer entiende el diseño de la ciudad como expresión de un sentimiento de amor a la vida. El amor como una forma inteligente de reconocimiento, de respeto y de aceptación de los otros y de uno mismo, como preocupación por el crecimiento y desarrollo de los que amamos, se hace necesario para la convivencia urbana en la ciudad. Es lo que se ha dado por llamar “sostenibilidad afectiva”) representa como ningún otro la forma de pensar de la autora y constituye un insulto al representar a la mujer con una imagen idealizada y propia de un cuento de adas a la que solo le falta mostra el reverso de la moneda con la imagen del hombre caracterizado por todo lo contrario (o sea, un demonio con cuerno y rabo).

  8. David

    Muy buenas. Creo que este tema de la discriminación en base al sexo de los individuos es de tan rabiosa actualidad, que subleba las sensibilidades de una manera que la mayor parte de las veces impide razonar tranquilamente y sacar conclusiones acertadas.
    Pienso que lo que aquí se ha entendido y se está debatiendo a raíz del artículo del Sr. Pérez-Reverte demuestra una errónea interpretación. El artículo habla de esa supuesta perspectiva de género aplicada a la urbanística, al pensamiento sobre lo que nuestras ciudades deben ser, sobre cómo deben estar planificadas, y no sobre la posible discriminación de las mujeres en la actividad profesional de la arquitectura y el urbanismo. Para entenderlo claramente, sería como confundir el asunto del diseño de las ciudades teniendo en cuenta las características de mobilidad de personas discapacitas o en sillas de ruedas (por ejemplo) y otro muy distinto como la participación de arquitectos con estas dificultades en los equipos urbanísticos que desarrollan un Plan General cualquiera. Creo que son temas muy distintos y si bien el primero es absurdo porque no creo que las ciudades de hoy estén pensadas para hombres, el segundo si tiene una base real sobre la que debatir.
    Un saludo

  9. Kikeconk

    Dándome por aludido, no considero que nos empeñemos en separarnos, habéis propuesto un tema y sobre ese tema hablamos, el que esté en completo desacuerdo con Zaida, Cristina y Blanca en le pertinencia del término/concepto “urbanismo con perspectiva de género” no significa que no pueda valorar y coincidir en muchos otros puntos, de los que quizás hablemos otro día, este post trata de lo que trata y hasta el insulto de Blanca había discurrido dentro de cierta cordialidad.

    Y sobre el tema, y aunque me repita, el papel preponderante de los hombres en la historia no puede ser la excusa para cualquier cosa. También los ingenieros de caminos han sido casi todos hombres hasta hace poco, y a nade se le ocurre diseñar “puentes con perspectiva de género”, pues el uso de los puentes es el mismo para hombres y para mujeres. Lo mismo ocurre con las ciudades, las usamos igual, con las mismas necesidades hombres y mujeres, por lo que la perspectiva de género es innecesaria, y por tanto prescindible.

    Y sí, creo que los planteamientos de Zaida y Cristina son necesarios, me gusta el término “La Ciudad Amable” que le he oído frecuentemente a Manuel Saravia, me parece muy descriptivo.

    El término “de género” creo que carece de sentido, y solo veo dos explicaciones a su uso, una, que hay personas que creen que esa ciudad amable, cercana, accesible y para todos, solo la desean las mujeres, muy, pero muy discutible. La otra, que metiendo con calzador el término “de género” se logra atención y recursos destinados a las políticas de igualdad.

  10. StepienyBarno

    Quizás, no es tanto si existe machismo o no en el urbanismo, sino que el urbanismo, tradicionalmente, se ha ejecutado por arquitectos y por promotores, hombres todos ellos. Y las ciudades que hemos creado no son para tirar cohetes; por diversas razones hemos asumido un urbanismo al servicio inmobiliario que ha sido desastroso.
    Desde Stepienybarno, creemos que hace falta esta arquitectura con perspectiva de género, y que los planteamientos de Zaida o Cristina son necesarios como el comer.
    Otros pueden pensar que no descubren nada nuevo y que todo buen urbanismo ya debiera asumir estos planteamientos; puede ser, pero como hasta ahora no ha sido el caso, bienvenidos sean estas ideas.
    Seguramente, muchos de los que, en un principio, parece que estamos en contra, en realidad, estemos hablando de temas muy parecidos e intereses comunes. Como casi siempre, es mucho lo que nos acerca, pero nos empeñamos en ver lo que nos distacia.

  11. Kikeconk

    “neomachista” ¿insulto con perspectiva de género. Qué bonito es el mundo de algunos, los que no están de acuerdo conmigo es porque son unos machistas.

    Por otro lado, yo digo “No me gusta el artículo”, Blanca entiende “celebran las palabras del Sr Reverte”. Tengo graves problemas de comunicación.

    Por lo demás, creer que el diseño de “espacios que estén diseñados adecuadamente para el cuidado de las personas, o para su disfrute en igualdad de condiciones” es algo propio de las mujeres, es un error.
    Llevo un par de días leyendo sobre el tema, y no he visto un ejemplo real que justifique esta disciplina de urbanismo. Fuentes y bancos, claro porque solo a las mujeres les gusta sentarse en la calle.
    “arquitectura convencional, patriarcal y heteronormativa”, por favor, ¿cómo se hará un edificio apto más para hombres que para mujeres?.

    Que existe machismo en la sociedad, sí, probablemente, depende lo que se entienda por machismo, pero en el diseño de la ciudad o de la arquitectura, francamente no.

  12. Blanca

    Primero de todo agradecer a Zaida Muxi y Cristina García Rosales, el tiempo dedicado a contestar a este señor y sobre todo su esfuerzo cotidiano a difundir el urbanismo con perspectiva de género.
    El artículo del Sr Reverte es lamentable tanto por su falta de humildad como por la estrechez de miras de la que hace gala. Es una pena que el tiempo que ha dedicado a elaborar todas esas preguntas absurdas y que ridiculizan a las y los profesionales que defendemos este paradigma, no lo haya dedicado a hacer una búsqueda rápida en internet que le hubiese ilustrado mínimamente sobre la materia.
    El urbanismo con perspectiva de género simplemente pretende aplicar al urbanismo el principio de que la sociedad es heterogénea, y que las diferentes personas tienen necesidades y experiencias distintas. Contestando al compañero Kikekon y demás neomachistas que celebran las palabras del Sr Reverte, da igual si el urbanismo convencional perjudica a las personas cuidadoras a propósito o si lo hace sin querer, el caso es que lo hace de manera sistemática. No aplicar la perspectiva de género es lo que hace que en los espacios públicos no haya bancos, ni fuentes, ni baños públicos…. El sentido común (o diseñar “correctamente”) debe ser poco común, porque la verdad es que en la práctica vemos pocos espacios que estén diseñados adecuadamente para el cuidado de las personas, o para su disfrute en igualdad de condiciones. La perspectiva de género visibiliza a las mujeres, y las tareas reproductivas realizadas tradicionalmente (todavía le siguen dedicando bastantes más horas que los hombres) por las mujeres y que desde la arquitectura convencional, patriarcal y heteronormativa se han ninguneado de manera sistemática.
    A nosotrxs también nos parece que lo que defendemos es algo obvio, sin embargo, parece que nuestro discurso hiere al poder hegemónico patriarcal (y la sensibilidad de muchxs) y es por esto que lamentablemente todavía tenemos que seguir luchando por defender cosas que son elementales, en vez de dedicar nuestro tiempo a cosas más enriquecedoras.

  13. Kikeconk

    Yo debo ser un arquitecto muy raro, o insensible 😀
    Al contrario que al autor de la entrada, no me suele agradar lo que escribe Pérez Reverte, pero creo que un artículo de Suplemento Dominical se debe leer como eso, no como un ensayo ni una tesis. Pretender que se documente como para escribir una novela me parece que implica no entender el género, literario.

    No me gusta el artículo, pero por el estilo, no por el fondo porque ahí coincido plenamente. Y escuchar a Zaida Muxí y leer a Cristina García-Rosales me reafirma.

    De verdad que debo ser muy raro, me he leído dos veces el artículo de Carolina y si sustituyes “género” por “chocolatero” funciona igual, porque le atribuye a la “perspectiva de género” unas cualidades que en absoluto están relacionadas con ello. Una ciudad Accesible, ¿acaso hay un género que quiere que no lo sean?¿sostenible?.
    Prueben a cambiar las palabras y concluyan el artículo afirmando que han sido los chocolateros quienes han introducido esos conceptos en el urbanismo, la fórmula funciona.
    La premisa de que son las mujeres quienes introducen esos conceptos en el diseño de la ciudad es tan cierta como que son los chocolateros quienes lo han hecho.
    No pretendo, de ninguna manera, ofender, pero se trata de un artículo de mediana extensión basado en una afirmación arbitraria, toda una argumentación apoyada en un invento.

    ¿Seguridad?, “las mujeres son las primeras víctimas de la violencia”, ¿de dónde sale ese dato?. Es una afirmación rebosante de machismo, resulta que, según Cristina, yo por ser hombre no siento miedo cuando voy por una calle oscura y oigo unos pasos, claro, los hombres somos todos John Wayne. Por favor. Siento el tono, pero aquí estoy ofendido.

    En cuanto a la entrevista a Zaida, riza el rizo, porque resulta que “perspectiva de género” en la ciudad supone contar con quienes cuidan de niños o mayores, ¡sean del género que sean!. Reconocer ese trabajo, ¿pero quién puede no estar de acuerdo con eso? ¿qué levante la mano un arquitecto que haya diseñado un barrio perjudicando a propósito a quienes llevan a los niños al cole, sea hombre o mujer?.
    A diseñar correctamente un barrio se le llama perspectiva de género, aunque después se explique que da igual a qué género pertenezca el usuario, el ciudadano, doble salto mortal.

    Volvemos a lo mismo, si diseñar una ciudad con perspectiva de género significa que sea segura, accesible, sostenible y que favorezca los recorridos de padres e hijos, hasta Pérez Reverte querría ciudades con perspectiva de género, yo el primero, ¡¡por favor Perspectiva de Género en el Diseño de Todas las Ciudades!!.
    Y en la enseñanza de las matemáticas también, porque ya sabéis que en las matemáticas con perspectiva de género la raíz cuadrada de 4 es 2.

  14. Fernando Manero

    Cansado estoy ya de los “enfants terribles” que van de “incorrectos” por la vida y que todo lo conciben a mayor gloria de su propia vanidad y engreimiento.
    El señor Pérez-Reverte es un ejemplo claro de ese afán por discernir entre lo bueno y lo malo, de lo incorrecto o no, en función de su particular y privativavara de medir. No está mal que lo haga, pues de su voz es el único responsable. Pero lo que, sinceramente, me resulta inasumible y tedioso es esa pretensión de descalificar mediante el insulto, incluso de manera ofensiva en ocasiones, de eludir la más mínima autocrítica y de pontificar sobre lo que no sabe ni se molesta en aprender.
    Hace tiempo que dejó de interesarme, como persona y como escritor. Pero sigo muy de cerca esta espléndida web de Arquitectura y al ver que trataba de este hombre, he dado mi opinión. No lo volveré a hacer. Hay muchas cosas interesantes que leer y personas valiosas que seguir como para perder el tiempo con tipos sobrados de sí mismos.
    Se acabó.

  15. Manolo López

    Excelente artículo sr. Reverte, me encanta lo “políticamente incorrecto”
    salu2

  16. MARISA HARO

    Es una lástima que personas con prestigio, ganado a pulso durante muchos años, sean capaces de hundirlo en un segundo debido a su… ¿soberbia? ¿arrogancia? ¿ignorancia? Agradezco a Zaída y a Cristina que hayan dedicado su tiempo para respoderle, lo mismo que algunas otras le hubiésemos contestado.
    Ah! y no creo que sea por no haber sabido transmitir la idea de género. Es que no hay peor sordo que quien no quiere oir y se siente muy a gusto instalado en su cómoda posición de macho ibérico.

  17. Karen

    Para ser un periodista su nota, como bien dicen, tuvo muy poco de investigación previa. Habría que recomendarle el artículo de Nuria al Sr. Pérez-Reverte, que es muy digerible y le podría aclarar un poco las cosas.

  18. Rafael Obrero

    Es triste que no hayamos sido capaces de transmitir la importancia que tiene el asunto que de manera tan burda, irresponsable y tan poco profesionalmente critica Reverte. A pesar de los esfuerzos que hacen gente como Zaída por intentar comunicar lo necesario que es aplicar soluciones con perspectiva de género, se sigue cayendo en el chiste fácil (si es que a la retahila de Reverte se le puede llamar chiste).
    En fin, el autor se pasa meses investigando como olía, que se comía o como se organizaba la ciudad en la Sevilla del XVII y no tiene un par de horas para leer tres artículos sobre el tema urbanismo y género y orientarse un poquito.
    Ha hecho bueno aquello de “No dejes que la verdad te estropee un (buen) artículo”.

  19. daniel ayala

    Como siempre uno acaba lamentando que el término género, que tiene entidad propia, acompañe a otro sustantivo para convertirlo en adjetivo. Hablo en términos linguisticos porque el autor del artículo, escritor, degrada doblemente la condición de género al mezclar dos asuntos, la realidad andaluza y la ciudad, que para el objeto de su texto nada tienen que ver. El autor está en todo su derecho de “pegarle un palo” a la gestión en Andalucía. El tema, el tiempo en el que estamos y las noticias aparecidas ultimamente suponen un coctel demasiado excitante para su pluma hábil y su retranca conocida. Pero si vamos hablar de género, y en concreto de género y urbanismo (y no urbanismo de género) debemos hacer un ejercicio de reflexión, de empatía, etc. antes de lanzarnos a opinar alegremente. Lamento la columna del autor, al que crítico no su desconocimiento del tema (género y urbanismo) sino su falta de empatía hacía la cuestión. Y lamento también desde mi condición de varón y sobre todo de ser humano que su artículo haya expoleado algunos comentarios que creo que necesitan una reflexión previa

  20. Sete

    Lo leí en su momento y me pareció vergonzoso. El señor Arturo Pérez-Reverte que tanto clama contra aquellos que se creen por encima de el bien y del mal, que manda a la hoguera a todo el “infiel” que su mismísima condición de santidad le permite se ha mordido esta vez a sí mismo.

    Me parece patético que haga eso, pero no le culpo. Inconscientemente, creo, ha sido presa de algo que muchos ya habíamos visto: su ego ha devorado a su persona. Es él el que ahora puede arremeter contra todo el que quiera, sus no sé cuántos libros le avalan para ello. Aplastará a todo el que se atreva a poner en entredicho su verdad, este comentario mismo. Y digo: ¡ponerse a pisar “estrellitas” de éstas es no dar abasto! Tristísimo

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