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Blog de STEPIEN Y BARNO – publicación digital sobre arquitectura
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¿NOS ORGANIZAMOS BIEN LOS ARQUITECTOS?

 

tiempo STEPIENYBARNO

 

Cuando los arquitectos intentamos explicar que necesitamos tiempo para pensar y redactar el proyecto, en muchas ocasiones, es complicado que nos entienda  quien nos hace el encargo. No hay que olvidar que, desde que apareció el ordenador, muchos piensan que casi todo el trabajo nos lo hace él. Si a esto añadimos que, en los tiempos que corren, todo es para ayer y la prisa es el pan nuestro de cada día, el tiempo se convierte en una variable fundamental de nuestro trabajo.

 

Curiosamente, este tiempo “de más” que queremos dedicar al proyecto no es para debatir sobre el sexo de los ángeles, ni para que el arquitecto en cuestión lo pueda cobrar más adelante como honorarios extra (¿Os lo imagináis?). Nada más lejos de la realidad. La intención de esta petición será, ayudarle al cliente a matizar cuáles son sus verdaderas necesidades y, por lo tanto, que se puedan satisfacer en el proyecto quedando todo lo mejor definido posible. Al hilo de esta idea,  nuestro admirado Aalto, allá por lo años cuarenta solía contar una historia que venía a decir,

 

“la arquitectura es una especie de biología. Uno puede comparar la arquitectura con un salmón adulto. No nace adulto, tampoco nace en el mar, donde vive, sino muy lejos… tan lejos de su entorno normal como lo están la vida espiritual del hombre y los instintos de éste con su trabajo cotidiano. Y tal como el desarrollo del huevo del salmón hasta convertirse en organismo adulto requiere tiempo, también lo requiere todo aquello que se desarrolla y cristaliza en nuestro mundo de pensamientos ”. 

 

Realmente, disponer de tiempo para que los pensamientos se puedan asentar será la  mejor inversión posible para la propiedad. Este tiempo es gratis y las consecuencias de tenerlo son inmediatas.  

 

Para quienes redactamos los proyectos es algo bastante evidente, pero para quien nos contrata no lo es tanto. Como en todo en la vida, hay clientes que lo entienden perfectamente y otros que no quieren saber nada de todas estas “pamplinas”. De hecho, a nosotros mismos un cliente nos preguntó, después de más de una reunión hablando de lo que se podía hacer con su terrenito, “si el proyecto estaría terminado para la semana que viene”. ¿Una semana? Realmente, hay veces que parece que arquitectos y clientes hablamos lenguajes diferentes y, quizás, lo hagamos y ese sea el problema. A buen seguro, que aprender a transmitir nuestras ideas, inquietudes y certezas es una de las asignaturas pendientes de nuestro gremio.

 

Si a esta innata tendencia a meter más horas de la cuenta, sumamos el gol que nos metieron con el Código Técnico de la Edificación (C.T.E.), los proyectos se alargan eternamente aunque no queramos. Gracias a este diabólico tochazo (al cual no nos terminamos de acostumbrar), nuestra labor se ha complicado con cientos de tablas que rellenar, mucho más papeleo y, en consecuencia, mucha más responsabilidad.

A todo ello hay que añadir los estragos de la actual crisis económica, que provoca que los encargos (sobre todo desde la administración)  se adjudiquen con una bajada de honorarios desproporcionada y con la promesa del equipo redactor de que el proyecto se entregará en tiempo record.  El problema que se deriva de esta situación, como ya hemos analizado en artículos previos,  es la bajada de calidad, sí o sí, del proyecto.

 

Conclusión: menos tiempo, menos calidad, más responsabilidad, negro futuro para la profesión y, como resultado final, para la sociedad que más que disfrutar sufrirá las consecuencias de nuestras intervenciones.

Seguro que más de uno se ha sentido identificado con alguno de los pasajes del artículo y a otros quizás les haya sorprendido o no estén, para nada, de acuerdo. Ya nos iréis contando…

 

Autores del artículo: Stepienybarno

 

* Este artículo ha sido escrito con carácter divulgativo y sin ningún tipo de ánimo de lucro. Así que si te apetece compartirlo en cualquier otro medio, estaremos encantados de que lo hagas siempre y cuando cites el lugar donde lo has encontrado.

 

*Stepienybarno está formado por Agnieszka Stepien y Lorenzo Barnó. Nuestra actividad se sustenta en tres pilares básicos: la investigación, la publicación y la redacción de proyectos de arquitectura.

A su vez, somos socios cofundadores de SINERGIA SOSTENIBLE y redactores de LA CIUDAD VIVA.

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9 COMENTARIOS
  1. StepienyBarno

    Hola José Luis.

    Lo primero de todo agradecerte el que nos hayas visitado y te hayas animado a darnos tu opinión sobre el tema. Seguramente, no te falta razón al criticar que muchas veces estamos demasiado metidos en nuestro “asterioide”, pero también creemos que en nuestra publicación de Stepienybarno no siempre sucede así. De hecho, uno de nuestros objetivos es, precisamente, salirnos de nuestro endogámico circulo para poder llegar a cuantas más gente mejor.

    Entendemos que esta es la manera en que se podrá seguir evitando “el fracaso de las ciudades”. Así que estaremos encantados de que, si te animas, nos siguas visitando, para ver si entre todos ponemos un granito de arena a favor de una ciudad más humana y saludable.

  2. Jose Luis

    Ay, qué cabreo me he pillado al leer esto. Me parecen afirmaciones demasiado inocentes para el problema que creo yo que existe más allá de nuestro asteroide b612…Me explico:

    Además de clientes, hay personas… además de propiedad, hay una sociedad… El CTE y las Relaciones Laborales entre arquitectos, no creo que sean “goles” que nos hayan metido…

    Los Arquitectos, como especie aparte (por pura elección corporativa y gremial trasnochada) en la trama empresarial (buenos lazos con los corruptos de guante blanco), profesional (medievalismo gremial abusivo y explotador) y social (¿elite?¿demiurgos?) levitamos en un limbo de inadaptados culturales muy a nuestro pesar.
    Nos viene por formación desde las “escuelas” llenas de prohombres de ombligo ancho, mezcla de ego y mediocridad, y a muuuuchos por herencia endogámica y aristócrata, y todos sin saber como proponer (llámalo lenguaje si quieres) valores con sensatez y proximidad. Qué son los colegios profesionales… por favor!!
    Tú mira el fracaso de las ciudades, la vivienda, los centros poli-múlti-culturales y edificios varios exentos, en su gran mayoría…
    Un abrazo
    Jose

  3. StepienyBarno

    Está claro que aprender a gestionar nuestro tiempo es una tarea pendiente de nuestro gremio. Pero cuánto nos cuesta pensar que, como bien dice José Javier, “la eficiencia se puede mejorar en nuestras organizaciones”. Dar ese paso, y pensar que, como comenta Amaya, en 8 horas podamos acabar la tarea, no es algo tan fácil como pudiera parecer. De hecho, la tendencia generalizada es la de divagar con los proyectos y terminar “perdiendo el tiempo”. En esto estamos de acuerdo con Esti.

    Al final no sabemos si nuestra realidad es, como apunta Daniel, que “no queremos organizarnos”, o es, como sugiere Santiago, que nuestra actividad es una especie de I+D+i extendida.

    Lo que está claro, que organizarnos bien y saber gestionar nuestro tiempo es una de las asignaturas pendientes que tenemos y que, sí o sí, hemos de mejorar para poder ser competitivos.

    Muchas gracias a todos por vuestros comentarios!

  4. S. DE MOLINA

    A lo mejor, y estando básicamente de acuerdo con todo lo dicho por Amaya, Daniel, Jose Javier y Esti, tal vez la productividad, (es decir la relación entre la cantidad de arquitectura generada y la cantidad de recursos utilizados), del arquitecto debiera medir parámetros más a largo plazo o de otro orden.
    Se bien que cualquier economista sonreiría, o peor, pondría las orejas coloradas a cualquiera ante semejante barbaridad, pero la productividad arquitectónica, debiera contemplar en cierto modo factores que dan pie a oportunidades futuras: recuperando el caso de Esti, tal vez trabajos en concursos o proyectos fallidos hace 20 años pueden enjendrar obras más adelante…
    Tal vez habría que considerar en el arquitecto un i+d+i expandido…
    o romper la ecuación de la productividad considerando dentro de la arquitectura producida también un texto, un proyecto no construido o una conferencia de divulgación.
    De nuevo un temazo. Enhorabuena.

  5. José Antº Coderch Gimenez

    El contenido refleja la realidad. Es así. No veo la relación estre el título y el contenido.

  6. Amaya

    ¿Por qué por el hecho de ser arquitectos nuestra jornada ha de ser por lo menos de 10 horas al día y encima nos vanagloriamos de ello?. ¿Y si nos estamos autoengañando?¿y si a base de concentración y esfuerzo procuramos reducir nuestra jornada a 8 horas y nos olvidamos de fustigamientos de que si un buen arquitecto ha de pasar más horas en el estudio que nadie?
    Quizás valgan más 8 horas de dedicación exclusiva y concentración que 10 medio trabajo medio vago por el más allá….¿alguien tiene la fórmula?

  7. CCAD – Daniel Moyano

    El hecho de estar leyendo este blog un lunes, a las 21:50, siendo mañana fiesta, con un portátil al lado instalando aplicaciones, varios programas en el sobremesa en funcionamiento…creo que responde.

    Ni nos sabemos organizar ni queremos, sospecho. Porque en el fondo, si no trabajamos, sentimos que estamos perdiendo el tiempo, aunque muchas veces trabajar en un concurso sí que sea perder el tiempo, y el dinero, como bien dice Esti.

    Somos así…y me temo que no vamos a cambiar fácilmente…

  8. José Javier

    La respuesta para la amplia mayoría de la profesión es NO. Lamentablemente. No es culpa nuestra, no nos han enseñado y así nos va.

    Dos ideas. Los conceptos que te permiten poder ser una persona que domina su tiempo y es capaz de exprimirlo son relativamente sencillos y el trabajo duro es el entrenamiento posterior a este aprendizaje.
    Se puede amigos míos.
    Corregido y aumentado, se puede mejorar la eficiencia en nuestras organizaciones.
    Digo todo esto porque yo lo he experimentado en propias carnes.
    20 años de mejora.
    Día a día.
    Trabajando duro.
    Después de reflexionar sobre todo esto empiezo a pensar que la clave está en saber focalizarse en el presente sin distracciones.
    Salud/os
    JJ

  9. Esti

    Totalmente de acuerdo con lo que decís.

    Además a todo esto hay que sumarle las horas de trabajo que se emplean para los concursos, en los que lo más facil o probable es perder, o sea, perder el proyecto y el tiempo, porque eso es un trabajo que no llega después a ninguna parte…

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