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Blog de STEPIEN Y BARNO – publicación digital sobre arquitectura
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ENTREVISTA CON CARMEN MORENO

 

1.0 stepienybarno - carmen moreno MUEBLE M-TERM MULTIUSO 350

MUEBLE M-TERM MULTIUSO

 

Si os ha gustado  la presentación de la joven arquitecta Carmen Moreno, seguro que os interesa  la entrevista que tuvimos la suerte de realizarle en exclusiva durante nuestra visita por tierras andaluzas, junto con nuestro compañero y amigo José Manuel Etayo.

1.1 stepienybarno - carmen moreno - estudio juan domingo santos 500

 

– ¿Cómo recuerdas tus comienzos en la universidad?

La escuela de arquitectura de Granada se formó en el año 1993–94 y yo fui parte de la segunda promoción. Lo cual implica que, al ser muy pocos alumnos por curso,  el trato era muy cercano entre todos. Creo que tuvimos suerte. También es cierto, que por ser los comienzos teníamos otras dificultades. Ahora la gente llega y ve lo que se hace en cursos superiores. Se puede decir que  las cosas están más marcadas.

 

– Quizás a vosotros os tocó espabilaros más rápido…

Nosotros teníamos que inventarnos todo, pues no había referencias de ningún tipo. Nadie nos iba enseñando cómo se hacían las cosas, lo cual implicaba que teníamos que inventarnos un poco el camino. Eso tiene sus ventajas, pero por otro lado, es cierto, que esta situación tiene la dificultad de que cuesta mucho llegar a planteamientos a los que otros ya habían llegado hace tiempo.

 

– ¿Sigues la pista a tus compañeros de clase?

Creo que muchos de los que estudiaron en estas primeras promociones están haciendo cosas muy interesantes y, sobre todo, muy variadas. Esto es algo que me parece fantástico, que haya muchas posibilidades. Yo me he quedado realmente sorprendida. La gente está inventado historias y tira para delante con ellas como sea.  Ahora mismo la arquitectura se esta abriendo a frentes muy diferentes.

 

– Y de  las relaciones con el profesorado durante esta época ¿qué nos cuentas?

El trato con los profesores fue fantástico. Tuve la suerte de tener a Juan (Domingo Santos) como profesor, tanto en primero como en tercero, y de él aprendí muchísimo. Es un profesor que nunca dice que no al alumno, a no ser que sea un auténtico desastre lo que se le presenta. Intenta siempre reconducir la propuesta del alumno.

 

– ¿Hay algo que te penase no haber hecho durante esta etapa estudiantil?

Me hubiera gustado ir de Erasmus pero no pudo ser. Creo que es una experiencia muy enriquecedora para un estudiante, conocer otras maneras de hacer arquitectura o de enfocar la profesión. Ahora me gustaría poder hacerlo como profesora. Nunca es tarde, es mi asignatura pendiente.

 

– Y ahora, desde tu perspectiva de profesora, ¿Cómo ves que ha evolucionado la escuela en estos años?

Desde que estoy como profesora he tenido cursos muy bonitos e intensos. Eso sí, cada uno de ellos es muy diferente. También veo un cambio de actitud en los estudiantes de hoy respecto a mi época de la universidad (¡de la que tampoco hace tanto!). Nosotros, quizás, estábamos más ilusionados. Ahora, en cambio, la gente intenta hacerlo de manera correcta pero sin demasiada ilusión. Son bastante más conformistas. 

Yo estoy dando proyectos en segundo año. Empezamos con vivienda, con la escala pequeña de lo doméstico. Es un tema muy básico, pero tiene infinitas posibilidades. Es una etapa muy bonita pues es donde ellos empiezan a tener sus primeras referencias.

 

– ¿Cuál crees que es tu principal fortaleza como docente?

Muchos profesores se llevan todo a su terreno, sin embargo, lo que a mi me interesa es entrar en el juego del estudiante. Es más complicado, pero mucho más rico para los propios alumnos. Busco la manera de sacar lo positivo de cada planteamiento, aunque sean cosas que no haría en la vida. Tienes que estar siempre replanteándote todo. No todos tenemos que enfocar las cosas de la misma manera. Hay que ponerse constantemente en la cuerda floja, cada clase es agotadora. Termino cansadísima después de las casi tres horas que duran!!

 

– Suponemos que en este segundo curso los alumnos estarán desbordantes de vitalidad y las propuestas serán muy fantasiosas.

Eso  mismo pensaba yo que sucedería, decía ¡habrá que frenarlos! Vendrán con la cabeza llena de ideas locas, y la realidad ¡es justo al revés! No puede ser que estén constantemente repitiendo palabras como funcionalidad o aprovechar el espacio.  ¡Debiera ser al contrario! Les tengo que decir que esto ya llegará, que ahora toca que se vuelvan un poco locos. Que se ilusionen primero para poder llevar el pragmatismo a esa ilusión, al revés es más difícil. Sin ilusión es imposible ser creativo.

 

– Además sabemos que estás en el tribunal fin de carrera…

Así es. La verdad es que el  nivel de los proyectos es muy descompensado. Hay muchos que son demasiado planos. Mucha gente intenta quitárselo de encima cuanto antes, o por lo menos esa es  mi sensación. El fin de carrera, debe ser un entrenamiento previo al salto a la vida real. Cuesta darse cuenta que cada asignatura de la carrera forma parte de un mismo cuerpo, y que todo está estrechamente interrelacionado y esta es la etapa en la que el alumno tiene que ponerlo en práctica.

 

– Quizás, en la escuela falta un poco de conciencia de que lo que se estudia, realmente es para ser aplicado en el mundo real. Puede ser que,  desde la óptica de estudiante, se ve demasiado lejano, ¿no?

Completamente de acuerdo. Recuerdo una experiencia fantástica que me sucedió cuando estaba en cuarto curso. Durante este año tuve la oportunidad de realizar las prácticas de construcción relacionadas directamente con  nuestra propuesta para  la asignatura de  proyectos. Esto es algo  muy productivo, pues ves un acercamiento muy válido a la vida real.

Hasta entonces las prácticas de construcción no tenían esta vinculación y no eras tan consciente de que son pequeños ensayos de la realidad. Ahora con Bolonia, si finalmente sale bien, todo esto puede ir en esta línea, y aunque el esfuerzo del profesorado será grande puede ser muy positivo.

 

– ¿Tuviste alguna relación con la vida real de la arquitectura durante tu etapa universitaria?

En  cuarto curso tuve la suerte de poder seguir de cerca la obra de Alberto  Campo  Baeza para Caja Granada. Yo, todos los jueves, a las nueve de la mañana estaba allá la primera para empezar la vista de obra. Me colaba en casi todas las reuniones y para mí fue una gran oportunidad y una enseñanza de primer nivel en todos los sentidos.

 

– Cuenta, cuenta…

Era una obra muy poco habitual y tuve la suerte de vivirla de primera mano. Todo era muy peculiar, lo primero que se construyó fueron las cuatro columnas principales. De hecho, yo estuve allá en lo alto de una de ellas! Llegaba a casa y decía – mamá si supieras dónde he estado te mueres! Allá arriba! –  Subía por el andamio y ¡aquello se movía que no veas! Fue muy emocionante! Otro momento muy bonito fue la construcción de la cubierta, que tenían que hacerla en el suelo y la subieron con gatos. Ver cada semana como avanzaba todo, fue un aprendizaje excelente.

 

– ¿Cómo recuerdas las expectativas que tenías al terminar la carrera y comenzar con la profesión?

La verdad es que no lo sé, no tenía una idea preconcebida de lo que me esperaba. No tenia nada claro por dónde iba a ir mi trabajo. Todo ha sido muy rápido, y se ha hecho día a día, orientando las cosas que han ido surgiendo hacia lo que me ha ido interesando. He podido ir cuidando los encargos e incluso dejando atrás cosas que no me iban a aportar nada.

 

– Pero seguro que recuerdas como llegó el primer encargo…

Realmente, se puede decir que,  he tenido mucha suerte. Surgió la oportunidad a través de un profesor de proyectos de la escuela, Luis Ibáñez. Yo por aquel entonces daba clases de piano a su hija y estaba terminando el proyecto fin de carrera (siempre tuve claro que no iba a dedicarme a la música, pero no imaginaba que a través de ella surgiría mi primera oportunidad de trabajar como arquitecto) A este profesor le encargaron una casa y por circunstancias me ofreció la posibilidad de hacerla yo. De pronto sentí una mezcla de ilusión y miedo a la vez.

Pero claro, tenía que acabar el fin de carrera. Así que acabe  hablando con los clientes, les pareció bien esperar por unos meses y nada más terminar el fin de carrera empecé con el proyecto de esta casa.

 

1.2 CARMEN MORENO - STEPIENYBARNO CASA CON ALBERCA 500

Casa con alberca

 

– Y suponemos que en esta primera obra aflorarían también miedos e inseguridades…

Eso está claro. Aunque, también es cierto, que la propuesta inicial es muy parecida a lo que realmente se construyó. La primera maqueta que hice, es prácticamente igual a la realidad. Poco a poco los clientes se fueron metiendo en el planteamiento que les propuse y tuve suerte de ir conquistando terreno paso a paso.  El proceso no fue fácil, pero estoy muy contenta de cómo se desarrolló el proyecto y del resultado final.

 

– ¿Cómo recuerdas esta relación con los clientes?

Creo que siempre es un poco complicada. Estuvimos  un año entero con  reuniones cada dos semanas! Ahora ellos están contentos con la casa. Disponían de unas vistas muy bonitas. Realmente la parcela era muy aprovechable, y entendieron perfectamente que  la relación con el espacio exterior era fundamental en el proyecto. La casa se hizo con un presupuesto mínimo. Tuvimos que dedicar tiempo para ajustar el proyecto económicamente, pero conseguimos cuadrarlo para que fuera consecuente con la obra real, con las expectativas y objetivos de la casa.

 

– Y a la vez que realizabas la casa  y otros proyectos personales comenzaste tu colaboración con Juan Domingo Santos…

Así es, prácticamente desde que terminé la carrera empecé a trabajar con Juan Domingo Santos. De hecho el primer proyecto en el que trabajé con él, fue sobre esta fábrica donde está el estudio. Este lugar impresiona, te impregna de ilusión. Llevo ya once años aquí  y he trabajado en proyectos muy interesantes. Trabajar en mis proyectos por un lado y estar también en el estudio me enriquece muchísimo. Es un aprendizaje continuo y un lujo.

 

– Ahora toca ser consecuente entre lo que se enseña y lo que se proyecta fuera de la escuela ¿no?

Yo intento enseñar las cosas que yo hago, intento ser consecuente. No me gusta la gente que cuenta las cosas en la escuela de una forma y luego actúa de otra. Hay que seguir la misma línea dentro y fuera de la escuela, ¡es la única forma de ser creíble! No se puede transmitir lo que no se cree. No es honesto.

 

1.3. stepienbarno - carmen moreno - vuelta de paseo 500

Vuelta de paseo

 

– ¿Crees que hay algún estilo o tendencia en la que creas que te puedes enmarcar?

Para mí todos los proyectos son  una aventura nueva, a priori no sé cómo los voy a enfocar. Cada uno es tan diferente del otro  que no se puede tener ideas preconcebidas. Todo depende tanto del programa, del lugar o, incluso, del momento en que tú te encuentras que no se puede tener un estilo para hacer arquitectura. Al final, ¡yo no sé qué tipo de arquitectura hago!, Pienso que todo sucede por acumulación de ideas, que de pronto van saliendo y el proyecto, poco a poco, va cobrando vida y teniendo una lógica propia.

 

– También se percibe en tus propuestas un gran interés por el tema de la identidad y la memoria. Podrías contarnos un poco más sobre ello.

La memoria está totalmente identificada con la cultura. Es un tema muy interesante. Es curioso ver cómo se entiende este concepto de diferentes formas en cada país. La clave está en saber utilizar la memoria como material de proyecto, ver la manera de incorporarla como un factor más de la propuesta. Es un tema muy complejo, muy difícil. Entran muchas disciplinas en juego y, algunas, tienden a patrimonializar en exceso. Al final, es el propio uso el que da sentido a las intervenciones en el patrimonio, es lo que, con más intensidad, mantiene  viva la memoria.

 

– Para terminar, ¿Qué nos cuentas de tus expectativas de cara al futuro?

Tengo algún proyecto muy bonito entre manos.

Una reforma de un ático para unos chicos jóvenes que se va a resolver con un único mueble que recorre toda la fachada de la casa, y otro sobre rehabilitación y el patrimonio, un pequeño hotel en una casa señorial del siglo XVI debajo de la Alhambra. Creo que en este momento de incertidumbre de la profesión es difícil tener planes a largo plazo. Quizás me gustaría hacer algún concurso, probar también en este campo y experimentar.

 

Y por último, una vez más, agradecer de todo corazón a Carmen por su amabilidad y entusiasmo a la hora de plantear y realizar la entrevista. Ha sido un verdadero placer, y esperamos que os haya gustado a todos!

Fotografías de Fernando Alda, Stepienybarno y Javier Calleja.

 

 

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4 COMENTARIOS
  1. Esti

    Ya se que es tarde para comentar..pero me estoy poniendo al dia!
    Lo que más me ha gustado de Carmen es que afronte cada proyecto de una manera distinta y no se encasille en ningún estilo. Es importante no cerrar puertas a las ideas, al menos hasta que no hayamos decidido cuáles son válidas.

  2. Laura

    Gracias por la entrevista, me ha encantado.
    Me gustaría conocer un poco más la obra de Carmen, ¿sabéis si tiene página web?

  3. jose manuel

    Bueno pareja, que mejor forma de comenzar unos días fuera, que recordando un rato tan maravilloso, con una sonrisa deslumbrante.

    La semilla de la ilusión que nunca falte.

    Con el firme propósito del labrador,
    arar la tierra cada año,
    sembrar distintos alientos para no cansarla,
    y recibir el renovado y colorido alimento, que nunca harta, la Ilusión.

    Que hermoso y que alimento es ver y recordar, una persona ilusionada.

    Gracias Carmen,
    Gracias Juan,
    Gracias Agnieszka,
    Gracias Lorenzo,

    por las estrellas de los ojos y los colores en las manos.

    Un Saludo Animo y Suerte 29-VII-2010

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